Un recorrido por las calas más fotogénicas de Salou, unidas por el Camí de Ronda, y cómo disfrutarlas sin prisas.
Otra cara de Salou
Más allá de los grandes paseos marítimos, Cap Salou guarda un litoral recortado de pequeñas calas rodeadas de pinos. Son lugares de arena dorada o grava fina, con aguas que invitan a ponerse las gafas de buceo.
Cala Crancs, Cala Font, Cala Vinya o Cala Penya Tallada tienen personalidad propia: algunas se esconden al final de escaleras, otras se abren entre acantilados de piedra rojiza.
El Camí de Ronda como hilo conductor
La mejor manera de conocerlas es caminar por el Camí de Ronda, el antiguo sendero costero que bordea el cabo. Cada curva descubre una nueva vista sobre el Mediterráneo.
Lleva calzado cómodo, agua y protección solar: hay tramos con subidas y bajadas, y la sombra no siempre está garantizada.
Consejos para disfrutarlas
Las calas son pequeñas, así que conviene llegar temprano en temporada alta. Respeta el entorno: llévate tus residuos y no arranques plantas ni muevas piedras.
Al atardecer la luz sobre las rocas es espectacular; es el momento ideal para fotografiar la costa.
Cuándo ir y cómo llegar
En temporada alta, la primera hora de la mañana es la mejor: la luz es suave, hay sitio en la arena y el agua está en calma. Fuera de temporada, cualquier hora es buena y muchas calas se quedan casi vacías.
Cap Salou se llega fácilmente desde el centro en coche o en transporte local, y varias calas tienen aparcamiento cerca. Consulta nuestra página de playas y calas para ver cada cala en el mapa y elegir la tuya.